Romper las reglas siempre tiene su encanto, y en enología, aún más. Descubrir el lado oculto de las uvas es lo que siempre me ha atrapado.
Llevo más de 30 vendimias metido de lleno en el mundo del vino. Mis primeros pasos fueron en la empresa familiar, donde empecé como ayudante de bodeguero, aprendiendo desde abajo, manchándome las manos y entendiendo el vino desde la raíz.
